Cuidar la alimentación también protege la vista: una dieta antioxidante reduce el riesgo de enfermedades oculares
Oftalmólogos explican qué nutrientes cuidan la retina, qué alimentos conviene sumar y cuáles reducir para proteger la visión.
Mardelis Jusino
· 2 min de lectura

Madrid— Lo que ponemos en el plato no solo influye en el corazón o el peso: también puede marcar la diferencia en la salud de los ojos. Una dieta equilibrada y rica en antioxidantes, vitaminas y ácidos grasos esenciales contribuye a proteger la retina y a disminuir el riesgo de patologías oculares ligadas al envejecimiento, como la degeneración macular o el síndrome de ojo seco, según los oftalmólogos de Baviera.
De cara al Día Nacional de la Nutrición, que se celebra el 28 de mayo, los especialistas subrayan que adoptar buenos hábitos alimentarios debe formar parte del cuidado preventivo de la visión.
La retina es una de las estructuras más delicadas del ojo. Al tratarse de un tejido con una intensa actividad metabólica, necesita un suministro constante de vitaminas, antioxidantes y ácidos grasos esenciales. Por eso, una alimentación adecuada puede ayudar a sostener la función visual con el paso de los años.
Publicidad
Entre los nutrientes clave para la vista, los expertos destacan las vitaminas A, C y E, junto a minerales como el zinc. Su efecto antioxidante protege a las células oculares del deterioro propio del envejecimiento y de afecciones como las cataratas o la degeneración macular.
Cuando falta un nutriente: del ojo seco a la fatiga visual
Los déficits nutricionales también pasan factura. La carencia de vitamina A puede causar sequedad ocular y dificultar la adaptación a la oscuridad, mientras que los niveles bajos de vitaminas del grupo B se han asociado con fatiga visual y mayor sensibilidad a la luz.
A esa lista se suman la luteína y la zeaxantina, dos carotenoides que se concentran en la zona central de la retina y que ayudan a amortiguar la exposición a la luz y el estrés oxidativo. Por su parte, los ácidos grasos omega-3 —presentes en pescados azules como el salmón, las sardinas o la caballa— favorecen una película lagrimal saludable y reducen la inflamación ocular, lo que puede aliviar los síntomas del ojo seco.
Un enfoque integral, no un solo alimento
Los oftalmólogos insisten en que cuidar la vista no depende de un nutriente milagroso, sino de un enfoque integral que combine una dieta equilibrada con hábitos saludables. En esa línea, recomiendan consumir verduras de hoja verde de forma habitual, por su aporte de luteína y zeaxantina, fundamentales para proteger la mácula y la visión central; sumar frutas como cítricos y frutos rojos, así como brócoli o zanahoria, para combatir el estrés oxidativo; e incorporar omega-3 a través del pescado azul para mejorar la calidad de la lágrima.
En sentido contrario, aconsejan reducir los alimentos ultraprocesados, que favorecen procesos inflamatorios capaces de afectar la superficie ocular y el confort visual.
Finalmente, los especialistas recuerdan la importancia de realizar revisiones oftalmológicas periódicas, que permiten detectar a tiempo posibles alteraciones vinculadas a la alimentación o a carencias nutricionales.
¿Qué te pareció?
– reacciones
Conversación
– comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión con tu cuenta de Punto Digital para comentar y responder.
¿Tienes algo que contar?
Comparte noticias de tu comunidad, cumpleaños y celebraciones.



