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Martes, 20 de octubre de 2026
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AAA y Autoridad de Carreteras en crisis financiera: ¿quién pagará la factura cuando se agoten las reservas?

La Junta Fiscal advierte que la AAA y la Autoridad de Carreteras agotan sus reservas, una crisis que podría traducirse en alzas de tarifas para los ciudadanos.

Mardelis Jusino

· 3 min de lectura

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San Juan – Imagine que cada mes, para pagar sus gastos del hogar, usted echa mano de sus ahorros en lugar de usar su sueldo. Funciona por un tiempo, pero eventualmente los ahorros se acaban y la crisis llega de golpe. Eso es lo que está ocurriendo con dos de las corporaciones públicas más importantes para la vida cotidiana de los puertorriqueños: la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) y la Autoridad de Carreteras y Transportación (ACT). Y cuando ese dinero se agote, las consecuencias podrían recaer directamente sobre el bolsillo del ciudadano.

Robert Mujica, director ejecutivo de la Junta de Supervisión Fiscal, lanzó una alerta pública el miércoles al señalar que ambas agencias están utilizando fondos no recurrentes, es decir, reservas y dinero de una sola vez, para cuadrar sus presupuestos operacionales. En términos simples: están pagando los gastos del día a día con ahorros que no se reponen, no con los ingresos que generan regularmente.

En el caso de la AAA, la situación es especialmente crítica para los cerca de 1.5 millones de clientes que dependen de sus servicios de agua y alcantarillado. El plan fiscal de la agencia depende de aumentos tarifarios y de la instalación de nuevos contadores para incrementar sus ingresos. Pero mientras esas medidas rinden frutos, la AAA ha estado echando mano de sus reservas para financiar sus operaciones. «Eso durará un año más y luego las reservas se agotarían. En ese momento tendrán que cambiar su perfil de gastos para volver a balancear el presupuesto o encontrar otra alternativa», advirtió Mujica. Lo que no dijo explícitamente, pero está implícito en el análisis, es que una de esas alternativas podría ser un aumento en las tarifas del agua, un golpe directo al presupuesto familiar de cada hogar puertorriqueño.

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La situación de la Autoridad de Carreteras no es mejor. La agencia responsable de mantener las vías, puentes y el sistema de transporte público también utiliza fondos de una sola vez para mantener su balance presupuestario, una práctica que, según la Junta Fiscal, es insostenible a mediano plazo y que compromete tanto la calidad del mantenimiento de las carreteras como la estabilidad del sistema de transporte que miles de personas usan a diario.

La consecuencia más inmediata de esta crisis financiera, más allá de los números, es que ambas agencias podrían perder acceso a los mercados de crédito si no logran demostrar que sus presupuestos están balanceados con ingresos recurrentes. Eso significa menos capacidad para financiar proyectos de mejoras, reparaciones de infraestructura y modernización de servicios, lo que a su vez se traduce en carreteras en peor estado, servicios de agua menos confiables y un transporte público que difícilmente podrá mejorar.

Mujica indicó que la administración de la gobernadora Jenniffer González Colón ya conoce el asunto, aunque aclaró que es relativamente nuevo para el equipo de gobierno, que está evaluando los planes fiscales para determinar si existen alternativas para ponerlos en cumplimiento. La Junta, por su parte, ha dejado claro que está abierta a soluciones distintas a las contempladas en el plan fiscal, siempre que sean recurrentes y sostenibles. «Si el gobierno o esas agencias encuentran otras formas recurrentes para balancear sus presupuestos, la Junta estaría dispuesta a evaluarlas también», dijo Mujica.

Lo que el funcionario sí fue enfático en dejar claro es que el silencio no es una opción. «No queremos que luego la gente diga que estos asuntos nunca se habían señalado o discutido. Son asuntos significativos, reales y que necesitan atención», concluyó. Una advertencia que, traducida al lenguaje del ciudadano común, significa que el reloj está corriendo y que las decisiones que se tomen, o que no se tomen, en los próximos meses determinarán si el agua seguirá fluyendo a un precio razonable y si las carreteras recibirán el mantenimiento que necesitan.

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